
Cuando se llega a la conclusión de que nosotros los humanos somos una especie cerrada y concluida sin posibilidad alguna de cambio o evolución en un sentido mental, emocional y espiritual y que en lo único que estamos evolucionando sin descanso es en el sentido tecnológico, tanto para beneficiarnos de ello como para destruirmos. Que somos una especie sanguinaria, sin sentimientos, indiferente al dolor ajeno, salvo algunos especimenes muy escasos, con vocación de esclavos y vocación de generar nuevos esclavos. Cuando se tiene consciencia de que nada de esto se puede cambiar ni arreglar, de que a tu alrededo.r hay seres sufriendo a los que no puedes ayudar, por los que no puedes hacer nada para que su consciencia despierte, la idea del suicidio es un consuelo. al menos hay una forma de salir del planeta; la muerte, por eso me gusta El Principito de Saint Exupery. Es también por esto que no tengo ganas de escribir en el blog, porque la idea de la muerte es muy fuerte desde hace unos meses.
Todo lo que escriba va a ser negro
1 comentario:
La muerte no nos saca del planeta, nos hunde más en él. Este planeta es nuestra casa y aquí debemos ayudarnos a nosotros mismos y a los demás para lavar esa imagen de especie sanguinaria, ya que los humanos, además de crueles, también podemos ser sublimes. Y sobre todo, no hay nada mejor. ¡Aúpa especie!
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